Los servicios jurídicos de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) almacenan numerosos casos en los que algunos comercios citrícolas se ven obligados judicialmente a justificar la liquidación realizada al productor. Por ello, la organización agraria ha comunicado que va a apoyar cualquier iniciativa que vaya en esta dirección y solicita a comercios privados y cooperativas que haya transparencia a la hora de dar resultados y de rendir cuentas por ellos.

La práctica ‘a resultas’ consiste en un acuerdo entre las partes que conlleva la obligación del operador de asumir los costes de la recolección del fruto y la posterior comercialización sin que en el contrato aparezca un precio por kilo. Por este motivo, Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA anima al citricultor a reclamar en caso de dudas si se sienten engañados.
El productor depende, por lo tanto, de cómo se paguen los frutos en el mercado. Es un ‘contrato de compra-venta atípico’ pero sometido como el resto al ‘principio de buena fe’. Si la liquidación no satisface al productor, éste puede reclamar judicialmente para que se rindan cuentas de manera detallada.
Por todo ello AVA-ASAJA pide a los comercios, tanto privados como cooperativas, que, en caso de disconformidad, el citricultor puede tener libre acceso a determinados documentos como: el precio de venta, trazabilidad que siguieron las clementinas, facturas, coste de transporte, etc.



















