Las pérdidas agrarias en la Comunidad Valenciana a causa de los temporales de los últimos días, se hallan en torno a los 133,4 millones de euros, según ha estimando la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja).
Es por ello que reclaman al Gobierno una rebaja en los módulos del IRPF y la exención del IBI rústico, además de la solicitud de que se habiliten una línea de créditos y ayudas para que todos los afectados se vean en condiciones de recuperar su capacidad de producción.
Fue en la mitad del mes de diciembre de 2009 cuando la meteorología comenzó a estropearse para los agricultores. Desde entonces, se sucedieron constantemente fuertes lluvias y vientos huracanados que han supuesto numerosos perjuicios para los campos y, especial, para los citrícolas.
Según un informe de la asociación de agricultores, las pérdidas en el sector citrícola se calcula que han sido de un 50% de la producción que quedaba, llegándose a perder casi 440 kilos de naranjas y mandarinas, lo que supone unas pérdidas de 122,2 millones de euros: “Este temporal nos ha hecho mucho daño en la variedad Nardocott”, afirma Toni Mollá, de Naranjamanía.
Las malas condiciones climatológicas se unen a la afección del “pixat” en las clementinas, que surgió por el exceso de lluvias en el desastre causado a la producción de cítricos hasta tal punto que el presidente de AVA, Cristóbal Aguado, ha señalado la delicadeza de la situación, ya que “hay un gran cantidad de fruta dañada por el frío que no debe salir a los mercados en fresco bajo ningún concepto» algo que ya sucedió en el periodo de heladas de 2005.



















