Gana el naranja de la naranja. Doscientos expertos en nutrición se han reunido en Barcelona en el Congreso Internacional de la Dieta Mediterránea para realizar algunos cambios. Los clásicos revalidan el título: aceite de oliva, cereales, productos lácteos, frutas, hortalizas y verduras. Ganan puntos el pescado, la fruta seca, las hierbas aromáticas o las especias, como sustitutos de la sal.
Las verduras y las frutas pasan a formar parte de la base de la pirámide nutricional; cuanto más variadas y coloridas mejor.
Por otro lado las legumbres, pollo, huevos, carne, sobre todo la roja, y los embutidos, conviene no ingerirlos más de una o dos veces por semana. Imágen: Jomablanco



















